Mercedes Fórmica Corsi

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Nombre

Mercedes Fórmica Corsi

Fecha de nacimiento

1916

Lugar de nacimiento

Cádiz

Profesión

Escritora y abogada

Mercedes Fórmica Corsi (n. Cádiz, 1916)- † Málaga, 22 de abril de 2002), abogada y escritora.

Biografía

Nacida dentro de una familia acomodada, siendo la segunda hija de un total de seis hermanos, vivió en esta ciudad hasta la edad de siete años, período que relata en el primer volumen de su trilogía autobiográfica titulada La infancia. Sus primeros estudios de bachiller los hizo interna en el colegio Santa Victoria, de las escolapias de Córdoba, y después en el Valle, de Sevilla, regido por religiosas del Sagrado Corazón. Prepara el acceso a la Universidad en 1931, ingresando en la Facultad de Derecho, donde entra en contacto con profesores formados en la Institución Libre de Enseñanza. Siendo la única mujer inscrita en sus aulas, tenía que acudir a clase acompañada de una «doña» para solventar los prejuicios sociales.

El cambio en el estatus familiar en el que había vivido hasta entonces, tras el divorcio entre su padre y su madre en 1933, es un dato vital para entender su posterior interés por la suerte de las mujeres separadas. Su traslado a Madrid le ofrece un escenario privilegiado para observar las luchas partidistas que vive la República y decide afiliarse a la Falange Española, desde los momentos fundacionales de la misma. Pronto es nombrada Delegada del SEU en la Facultad de Derecho y, en 1936, Delegada Nacional del mismo, pasando a ocupar un puesto en la Junta política del partido.

Finalizada la Guerra Civil, en 1939, se casa con Eduardo Llosent y Marañón, editor de varias revistas en Sevilla, pasando a residir otra vez a Madrid, donde el matrimonio entra en contacto con los escritores, pintores y dramaturgos de la posguerra. En aquellos días, el piso madrileño de Mercedes fue reducto del ala más liberal del régimen y lugar de paso obligado para intelectuales como Ortega Spottorno o José María de Areilza.

Decidió, finalmente, ser una de las tres mujeres que ejercían la abogacía en Madrid, compaginando su trabajo con la vocación literaria. En 1948, la labor de Fórmica en defensa de los derechos de las mujeres la había convertido en un personaje reconocido internacionalmente -la fotógrafa Inge Morath viajó a España expresamente para conocerla y retratarla-, y ese hecho le permitió coordinar en el Instituto de Estudios Políticos una propuesta de reforma legal para permitir el acceso de la mujer a puestos de responsabilidad. En 1945 edita en la revista Escorial su primera novela, Bodoque, cuya trama principal gira en torno a un caso de separación matrimonial. Aprovecha estos años para acabar su carrera interrumpida por la guerra y se topa con las restricciones impuestas al ejercicio profesional femenino, no pudiendo ingresar en el cuerpo diplomático, únicamente expedito a los varones.

A comienzos de la década de los cincuenta, Pilar Primo de Rivera le encarga la realización de una ponencia sobre «La mujer en las profesiones liberales» para presentarla en el I Congreso Femenino Hispanoamericano Filipino que debía celebrarse en 1951. Mercedes, junto a un grupo de universitarias, elabora un texto en el que se reivindica, sin ningún tipo de cortapisas, la incorporación de las mujeres al mundo laboral. Su sorpresa fue mayúscula cuando los organizadores le retiraron la ponencia tachándola de «feminista». Tendría que pasar una década para que el régimen reconociera los más elementales derechos profesionales y laborales de las españolas.

Son años de intensa colaboración en la prensa. Dirige la revista de la Sección Femenina Medina y en 1952 comienza a firmar artículos en el diario ABC. El 7 de noviembre de 1953, tras tres meses de haber sido retenido por la censura, escribe su artículo «El domicilio conyugal», que tendría la particularidad de desatar una intensa polémica en torno la situación de las mujeres separadas. De acuerdo con los artículos 1.880 y siguientes de la Ley Procesal entonces vigente, la vivienda familiar se consideraba «casa del marido» y la esposa que pedía la separación –culpable o inocente– debía abandonar aquella para ser «depositada» en domicilio ajeno. El de sus padres si los tenía, o en un convento, siempre bajo la tutela de un «depositario».

Potencia esta campaña con artículos y conferencias, y la prensa internacional se hace eco de la labor que venía realizando Mercedes Fórmica. La revista "Time" le dedica una página el día 7 de diciembre, rematando el artículo con esta frase que dicen haber escuchado a un madrileño: «Creo que empieza un gran torbellino. Gracias a Dios mi mujer no lee los periódicos». El semanario de la CNT, el 20 de diciembre siguiente, le dedica una extensa nota que terminaba así: «Interesante la cuestión planteada por Mercedes Fórmica, mucho más por lo que sugiere que por lo que expresan las opiniones terciadas [...] Esperamos sin embargo, que no haya sido dicha la última palabra. A la Iglesia como Institución tocará decirla cuando logre reponerse de la sorpresa».

La Reforma esperada no se produce hasta el año 1958, significando una verdadera revolución en el mundo del derecho, con el cambio de importantes artículos del Código Civil, Ley Procesal y a favor de la mujer /el mayor sufrido por estos cuerpos legales desde su promulgación en 1888). Lo que ahora ni se discute, antes del 58 se miraba como sacrilegio. Mercedes Fórmica recuerda la indignación de un Juzgado cuando pedía en las medidas provisionales, que el esposo hiciese las maletas. «Usted se ha vuelto loca. ¿Cómo podemos tolerar que un hombre salga de su casa», contestó el juez.

Su artículo fue el punto de partida para participar en un debate en el que defendería cambios sustanciales en el derecho de familia vigente encaminados a mejorar la situación jurídica de la mujer. Paralelamente, su novela A instancias de parte, publicada en 1955 dejaba ver su preocupación como mujer y abogada al tratar su trama el doble rasero con que se medía los casos de adulterio entre hombres y mujeres. La dimensión de su campaña fue nacional e internacional y tendría como colofón un tímido ajuste en la reforma de 1958, en la que se introducía el concepto en virtud del cual quien se considerara cónyuge inocente no se veía con obligación de abandonar la casa marital.

Mercedes Fórmica contrae segundas nupcias en 1962 con el industrial José María Careaga y Urquijo. En los últimos años del franquismo sigue su vocación de historiadora biografiando a Ana de Jesús y María de Mendoza, hija y amante, respectivamente, de Don Juan de Austria.

Fallecido su marido tras una larga enfermedad a mediados de los ochenta, se dedica a escribir sus memorias de las que están publicadas: La infancia, Visto y vivido (1931-1937) y Escucho el silencio, restando por ver la luz el último tomo que llevaría el título de Espejos rotos y espejuelos. También, en 1989 sale a la luz su novela Collar de ámbar.

Como recoge Rosario Ruíz Franco que la ha biografiado y ha tenido la oportunidad de entrevistarla, Mercedes Fórmica se ve a sí misma como una «voz en el silencio», como una de las pocas mujeres que osaron alzar la voz frente a las discriminaciones procuradas contra ellas por el franquismo. En este sentido, la larga travesía del desierto que representa los largos años de dictadura, se hacen menos penosos en su recorrido si atendemos al testimonio de mujeres como ella que, dentro de un contexto político hostil, defendieron con audacia reformas que hoy en día son una realidad.

En 1997, recibió un caluroso homenaje en la Residencia de Estudiantes que no logró mitigar el injusto olvido al que la sometieron políticos, feministas y estamentos oficiales. Falleció a los 88 años de edad. Padecía la enfermedad de Alzheimer.

Obras

  • Bodoque (1945)
  • Monte Sancha (1950), finalista del premio Ciudad de Barcelona.
  • La ciudad perdida (1951).
  • A instancia de parte (1955), distinguida con el Premio Cid.
  • La Hija de Don Juan de Austria (1973).
  • La infanta Catalina Micaela en la Corte alegre de Turín (1976)
  • María de Mendoza. Solución a un enigma amoroso (1979).
  • Visto y vivido (1931-1937) (1982).
  • Escucho el silencio (1984).
  • La infancia (1987).
  • Collar de ámbar (1989).
  • Espejo roto y espejuelos (1989).

Bibliografía

  • Rosario Ruíz Franco: Mercedes Fórmica (1916-). Madrid, Ediciones del Orto, Biblioteca de Mujeres, 1997.
  • Gloria Espigado Tocino: Biografías de Mujeres Andaluzas: Mercedes Fórmica. Junta de Andalucía. 2006.
  • Mercedes Fórmica, jurista y escritora feminista. Diario El País. 2002.
  • Eduardo Suárez: Mercedes Fórmica: Una feminista en falange. Diario El Mundo. 2002.

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