El Niño de los Rizos

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Nombre artístico de Eugenio Salas Domínguez. Nació en Cádiz, en 1933. Tocaor. Biznieto por vía materna del tocaor Manuel Pérez "El Pollo", último acompañante del gran Enrique "El Mellizo" y de los hijos de este "El Morcilla" y Antonio.

Nació y vivió en la calle Libertad nº 13, teniendo como vecinos a Manolo Vargas, El Cojo Peroche y el gran aficionado Manuel “Breita”.

Eugenio según su propia declaración empezó a tañer la guitarra a los 8 años de edad en una barbería propiedad de un aficionado llamado Pepe Alegrías, sita en los Callejones, frente a la “Viñera”, un bar flamenco con mucha solera.

Llegó a recibir, aunque por poco tiempo clases del prestigioso Capineti y del maestro Juan Díaz “El Rubio”. Quiere ello decir que Eugenio era de alguna forma el último aeda de la escuela guitarrística gaditana donde destacaron junto a él; Eloy Blanco, Miguel Borrú, Servando Roa, Manú, Pepe el del Bote, El Santi, etc., y cuyo primer eslabón comienza por el Maestro Patiño y por su fiel continuador Juan Gandulla “Habichuela”. Toque corto, pero con mucho sabor a marisco. No se prodigió en arpegios desmesurados, pero sí en alzapúas contundentes rebosantes de flamencura. Toque cercano, en cierta forma a Diego el del Gastor, con escasas posturas pero lleno de infinitos matices.

Sus inicios profesionales los empezó junto al artista Angelini, con el que solía actuar en las verbenas de los patios de Cádiz. Como acompañante le tocó a casi todos los grandes espadas del cante gaditano, tales como Aurelio, de hecho fue su último guitarrista, cuando Rafael "El Lápiz" partió para Barcelona. En 1965 acompañó a Aurelio en una de sus últimas actuaciones en Jerez, con motivo del premio nacional de cante que le otorgó a este, la Cátedra de Flamencología y Estudios Folklóricos Andaluces. Hizo el servicio militar en Gobierno Militar. Licenciado de este, al poco tiempo llegó a Cádiz Manolo Caracol para embarcar hacia México. Caracol tenía que cantar en Radio Cádiz en el programa de Manolo Garaboa, pero como no tenía guitarrista, Los Melus se lo presentaron y Eugenio acompañó al maestro por Fandangos y Seguiriyas. Tanto le gustó su toque, que por micrófono dijo "a este niño me lo llevo para América". Efectivamente, a los dos meses, por mediación de Juan Vargas que lo ayudó económicamente e incluso le arregló el pasaporte, embarcó para América Con el espectáculo "Las calles de Cádiz", actuaron en la sala Rondinela de Méjico Distrito Federal junto a Luisa Ortega, Arturo Pavón, Manuela Ortega, Lola Ortega y Enrique Ortega. Al poco tiempo se incorporan los "Gitanillos de Cádiz", a la sazón Conchita Aranda, su esposo Bendito y Cascarilla, así como el bailaor/cantaor Ramón Albarrán, a los que se les unirá Rosario y Pastorita Imperio y el padre de éstas, Victor Rojas, hermano de la célebre Pastora Imperio e hijo de Rosario “La Mejorana” De Méjico a Caracas, Panamá, Colombia y Argentina y después de su periplo americano, Eugenio estaba loco por volver a su Cádiz natal.

En 1963 Caracol lo vuelve a reclamar para la reciente apertura de su tablao "Los Canasteros" de la calle Barbieri de Madrid. Allí actúa en muchas ocasiones con Melchor de Marchena y Paco Cepero. Ha acompañado a varias generaciones de grandes figuras, entre otras muchas a Juan Talega, Manolo Vargas, Perla, Chano, Terremoto, Donday, Paquera, Fernanda y Bernarda, Beni, Camarón, Rancapino, etc... Fue gran amigo de Paco de Lucía, artista que iba a casa de Eugenio cada vez que recalaba en Cádiz. Una enfermedad dermatológica en las manos le impidió continuar acompañando a la guitarra, motivo por el cual se le tributó un homenaje en 1991, en el Teatro de Andalucía, en la que participaron numerosos artistas, entre otros; Camarón, Tomatito, Beni de Cádiz, Paco Cepero, Alfonso de Gaspar y Rancapino. Alternaba sus vueltecitas gaditanas y su parada en su cuartel general, el bar "La bombilla" de la calle Libertad, con la impartición de clases de guitarras. Falleció el día 6 de febrero de 2010 a los 76 años de edad. Fue ante todo un hombre bueno y muy querido en la Ciudad. Dios lo tenga en la gloria.

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