Sanlúcar de Barrameda

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Comarca:
Costa Noroeste
Población:
63.509 habitantes.
Altitud:
30 metros.
Superficie Física:
174 kms2.
Gentilicio:
Sanluqueño/a


Descripción

La ciudad de Sanlúcar de Barrameda es una localidad española situada en la provincia de Cádiz. Asentada en la margen izquierda del estuario del río Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana, dista 44 km de la capital de provincia, Cádiz, y 126 km de la capital autonómica, Sevilla. Su población es de 63.509 habitantes (INE 2006).


Sanlúcar de Barrameda I. Andalucía es de cine

El término de Sanlúcar ha estado habitado desde la Antigüedad, suponiéndose que perteneció al ámbito de la civilización de Tartessos. Mencionada en diferentes textos romanos y medievales, la villa de Sanlúcar fue otorgada en señorío a Guzmán el Bueno en 1297, iniciándose una época de auge demográfico y económico posibilitado sobre todo por el puerto de Barrameda. Por su situación estratégica, la ciudad fue protagonista de la exploración, colonización y evangelización de América entre los siglos XV y XVII. La caída en desgracia de la Casa de Medina-Sidonia en 1645, la decadencia general de España bajo Carlos II, el traslado de la Casa de Contratación a Cádiz en 1711 y el terremoto de Lisboa en 1755 afectaron negativamente a Sanlúcar, que pasó a tener un papel cada vez más secundario. En el siglo XIX la actividad económica de la ciudad se reconvirtió a la viticultura y al turismo estival, sobre un fondo de precariedad y grandes desigualdades sociales. En el siglo XX Sanlúcar vivió los mismos sobresaltos políticos que el resto de España, no sufriendo destrucciones durante la Guerra Civil. En 1973 fue declarada Conjunto histórico-artístico. Desde la restauración de la democracia diversos partidos se han sucedido al frente del Ayuntamiento, que se ha endeudado fuertemente, a lo que se añade que Sanlúcar es actualmente la ciudad española con menor renta per capita.

Hoy en día Sanlúcar es conocida sobre todo por su gastronomía, principalmente por la Manzanilla y los langostinos; por su música, en particular el flamenco y por el turismo estival, sobre todo por las carreras de caballos en la playa. Menos conocido pero de gran importancia para los historiadores es el Archivo de la Casa de Medina-Sidonia, ubicado en el palacio del mismo nombre.

Geografía

La ciudad se enclava en la margen izquierda del estuario del río Guadalquivir, frente al Parque Nacional de Doñana, en la Reserva de pesca de la desembocadura del Guadalquivir. Sus coordenadas geográficas son 36º 46' N, 6º 21' O y su altitud es de 30 metros sobre el nivel del mar. El término municipal tiene una extensión de 174 km² y limita directamente con las localidades de Trebujena, Chipiona, Jerez de la Frontera, Rota y El Puerto de Santa María y, al otro lado del Guadalquivir, con Almonte y con Aznalcázar.

Está enclavada en el centro geográfico de la Costa de la Luz, a 44 kilómetros de la capital de provincia, Cádiz. Dentro de su término está el Pinar de la Algaida-Marismas de Bonanza, lugares que forman parte del Parque Natural de Doñana, en las Marismas del Guadalquivir.

Clima

Sanlúcar tiene un clima de tipo mediterráneo oceánico. Presenta un escaso índice de precipitaciones y las temperaturas más suaves de la provincia. La insolación alcanza un promedio de 3000 a 3200 horas anual, siendo uno de los municipios más soleados de Europa. El verano es seco y algo más húmedo en la franja litoral por la influencia atlántica.

Comunicaciones

Transportes

El único acceso actual a Sanlúcar de Barrameda es por carretera. El ferrocarril fue suprimido a mediados del siglo XX y el transporte marítimo de pasajeros se limita a visitas turísticas al vecino Parque de Doñana, en el buque Real Fernando.


Las principales carreteras a partir de Sanlúcar son las siguientes, ordenadas en el sentido de las agujas del reloj:


Existe un servicio de autobuses con salidas diarias a: El Puerto de Santa María y Cádiz; Chipiona; Costa Ballena; Trebujena, Lebrija, Las Cabezas, Los Palacios, Dos Hermanas y Sevilla. Las estaciones de tren más cercanas son las de Jerez de la Frontera (a 26 km) y El Puerto de Santa María (a 20 km), ambas situadas sobre la línea de Renfe que enlaza Cádiz y Sevilla. Los aeropuertos más cercanos son los de Jerez (a 35 km) y Sevilla (a 134 km). Algo más alejados se encuentran los de Gibraltar (147 km) y Málaga (255 km).

Correos y Telégrafos

Sanlúcar de Barrameda formó parte del Telégrafo Óptico Militar de Cádiz desde 1805 hasta 1820. En la actualidad cuenta con una Oficina de Correos, siendo el código postal de todo el municipio el 11540.

Demografía

Ver datos estadísticos de la población de Sanlúcar de Barrameda

En el año 2006 contaba con 63.509 habitantes, con una densidad de población de 364,99 hab/km². Es cabeza del partido judicial nº 6 de la provincia de Cádiz, bajo la cual se hallan los municipios de Trebujena y Chipiona. Forma parte de la comarca administrativa de la Costa Noroeste de Cádiz y está integrada en la Mancomunidad de Municipios del Bajo Guadalquivir. Desde el punto de vista geográfico y cultural, pertence a la Baja Andalucía, concretamente al territorio vitivinícola del Marco de Jerez y al área flamenca de Cádiz y los Puertos. El Arciprestazgo de Sanlúcar de Barrameda está bajo la jurisdicción eclesiástica del obispado de la Diócesis de Asidonia-Jerez. Está hermanada con el municipiobelga de Koekelberg y los municipios andaluces de Palos de la Frontera y Almonte.


Economía

Ver Datos estadísticos de la economía de Sanlúcar de Barrameda

Agricultura

Desde antiguo la agricultura fue una de las bases de la economía sanluqueña. En los campos de Sanlúcar, como en los vecinos campos de Jerez de la Frontera, el cultivo predominante era la tríada mediterránea (trigo, vid y olivo). Durante el Antiguo Régimen, Sanlúcar casi siempre fue deficitaria en la producción de trigo, por lo que se compraba trigo jerezano excendente para el abastecimiento de la ciudad. Existían huertas periurbanas y huertas ubicadas en los arenales cerca de la costa llamadas navazos. En la zona de La Jara eran muy abundantes los frutales de secano como albérchigos, almendros, ciruelos, perales y el silvestre azofaifo. Una fuente fundamental para el conocimiento de la historia de la agricultura en Sanlúcar es el panegírico llamado La Charidad guzmana, escrito por Fray Pedro de Beltrán a principios del siglo XVII en que se hace relación de las especies hortícolas cultivadas por entonces en la localidad.

En los navazos, que son huertos que en Andalucía se forman en los arenales inmediatos a las playas, se cultivaban patatas, tomates, pimientos, cebolla, ajo, habas, chícharos, habichuelas verdes, sandías, melónes, calabazas, higueras, membrillos y vides. Los navazos se extendían por la franja litoral arenosa que va desde el Espíritu Santo hasta algo más allá del puerto de Bonanza. Algunos de ellos estaban sometidos a un sistema de riego que aprovechaba el influjo que las mareas tienen sobre el nivel de las aguas subterráneas. Éstos eran llamados por los navaceros "navazos de marea". En los últimos años la expansión urbanística ha hecho que la mayoría de ellos desaparezca, relegándolos a la zona de la Colonia Agrícola Monte Algaida. Dicha colonia fue creada como consecuencia de la aplicación de la Ley de Colonización y Repoblación interior de 30 de agosto de 1907. Tras la solicitud del Ayuntamiento en 1908, la Colonia fue inaugurada oficialmente en 1914, después de haberse salvado el obstáculo administrativo que suponía que la Algaida estuviera catalogada como monte de utilidad pública, mediante la aprobación ad hoc de una ley especial, sancionada el 27 de diciembre de 1910. La creación de colonias interiores fue una de las consecuencias que sufrió Andalucía tras el Desastre del 98, que le supuso a España la pérdida total de sus colonias de ultramar. En la Colonia, se cultivaba fundamentalmente patatas, tomates, coliflores y demás hortalizas propias de los navazos. Hoy en día se dedica sobre todo a la floricultura y al cultivo de la zanahoria, la remolacha y la patata, estas úlitmas muy apreciada dentro y fuera de la ciudad y conocidas como papas de Sanlúcar. En los últimos años ha proliferado extraordinariamente el cultivo bajo plástico. Los invernaderos de La Colonia y en los campos próximos a Chipiona se dedican fundamentalmente a la floricultura.

Vitivinicultura

Desde la Antigüedad el Marco de Jerez fue una zona de producción y crianza de vino. En el caso concreto de Sanlúcar, está documentada la exportación de vino a Inglaterra y Flandes desde el puerto de Barrameda durante la Baja Edad Media. Desde finales del siglo XVIII y principios del siglo XIX, los vinos de la zona sufrieron importantes cambios, causados por la introducción de nuevas técnicas agrarias, nuevas variedades de uva y nuevas formas de elaboración de los caldos. A esto se añade la irrupción en la viniviticultura sanluqueña de familias de bodegueros procedentes del norte de la Península Ibérica, llamados "montañeses"; una inmigración interior que fue muy fructífera para Sanlúcar en éste y en otros campos. Junto a los grandes propietarios de viñas, existían los mayetos; viñadores de escaso caudal cuyo nombre deriva del término comarcal mayetería.

El vino fino denominado Manzanilla es el caldo sanluqueño más característico, por ser un vino criado exclusivamente en Sanlúcar y tener un gran reconocimiento dentro y fuera de la ciudad. El Consejo Regulador de las Demonimaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda fue creado en 1933. Las variedades tradicionales de Manzanilla son la Manzanilla Fina, la Manzanilla Pasada y la Manzanilla Olorosa. Desde hace algunos años es frecuente el consumo en las ferias andaluzas del llamado rebujito, mezcla de Manzanilla y Seven Up. Varias bodegas sanluqueñas están adscritas al Consejo Regulador del Brandy de Jerez (creado en 1987) y al que regula el Vinagre de Jerez.

Pesca

La ciudad está situada en la Reserva de pesca de la desembocadura del Guadalquivir, un espacio marítimo-fluvial clave en la crianza de varias especies marinas del Golfo de Cádiz. En La Charidad guzmana, panegírico de principios del siglo XVII ya nombrado, se hace mención pormenorizada de todas las especies marítimas que se pescaban en la época en Sanlúcar; siendo por ello una importante fuente para el estudio de la historia de la pesca en Sanlúcar.

A lo largo de la costa existía una serie de corrales de pesquería que hoy en día están en desuso. Estos corrales son unas barricadas de piedra de forma más o menos semicircular y de una altura máxima 1,5 m., construidas en el amplio arenal de la playa que en la costa atlántica queda al descubierto durante la bajamar. Con la pleamar se inunda el corral llenándose de peces, moluscos, crustáceos y otras formas de vida marina, que quedan atrapados en el interior del corral con la bajamar por efecto de la barricada, circunstancia que se aprovecha por los pescadores corraleros hacer sus capturas con la tarraya o esparavel. Asimismo se dió en el Guadalquivir la pesca del sollo o esturión hasta que se extinguió definitivamente de sus aguas en la segunda mitad del siglo XX. En la actualidad, su producto pesquero más importante es el renombrado "langostino de Sanlúcar".

Industria

En 1931, había en Sanlúcar industrias de fabricación de aguardientes y licores, jabones, hielo, harinas, gaseosas, conservas, embutidos, losetas, tintas y lacres. Durante gran parte del Franquismo hubo producción industrial de alpargatas, pintura, gas y varias fábricas de alcohol. Hoy en día la industria apenas tiene presencia en la economía de Sanlúcar. Las salinas son un ejemplo de explotación tradicional todavía en uso.


Historia

Prehistoria y Edad Antigua

La ciudad está ubicada en lo que se supone fue el núcleo de la antigua civilización de Tartessos, aunque no ha habido en el término municipal ningún hallazgo arqueológico correspondiente a esa cultura. Sin embargo, sí ha habido hallazgos prehistóricos y de la Antigüedad, como el Dolmen de Hidalgo (en El Agostao), el Ídolo cilíndrico del Cortijo de la Fuente, el Tesoro de Ébora (hallado fortuitamente en el Cortijo de Ébora), el Bronce de Bonanza, El Tesorillo (santuario dedicado a Astarté) y el Pozo de los Caveros, éstos dos últimos en el Pinar de la Algaida. Las geografías antiguas de Avieno, Estrabón y Pomponio Mela mencionan dos enclaves geográficos de importancia que estaban dentro del actual término municipal de Sanlúcar: el Luciferi Fanum y la ciudad de Ébura o Ébora. El primero, “el templo Lucero”, podría identificarse con el Santuario de El Tesorillo y el segundo parece que estuvo en el actual Cortijo de Ébora, cuyo nombre conserva parte del antiguo topónimo.

Edad Media

Siglos VIII al XII

Según las geografía de al-Idrisi, durante la dominación islámica hubo en la zona un lugar denominado Masagued o al-Mesquid (templo), cuyo nombre parece guardar la memoria del Luciferi Fanum. En los años 807, 812, 844 y 859, se produjeron incursiones normandas por el río Guadalquivir, que posiblemente afectaron a los asentamientos existentes en el actual término. Es muy posible que hubiera una rábida o ribat para la defensa del estuario del Guadalquivir, cuyos restos podrían ser el núcleo principal del actual Palacio de los Duques de Medina-Sidonia. Quizá las "Torres de Solúcar" mencionadas por las crónicas fueran una serie de atalayas o torres-almenara repartidas por la costa de Sanlúcar, similares a las que más tarde construyera Felipe II por el litorial andaluz.

Siglos XIII y XIV

Sanlúcar fue "reconquistada", como todo el área de Jerez, por Alfonso X el Sabio en 1264 y su nombre es mencionado en las Cantigas de Santa Maria, concretamente en la Cantiga de Santa María nº 371, dentro del ciclo o Cancionero de Santa María del Puerto. En esta canción galaico-portuguesa se mencionan "Sam Luchas" y "Barrameda" como lugares distintos. El 4 de abril de 1295 el rey Sancho IV prometió verbalmente el Señorío de Sanlúcar a Alonso Pérez de Guzmán el Bueno por su heroica intervención en la defensa de Tarifa, aunque el rey murió sin hacer efectivo el señorío. Fue el rey Fernando IV quien confirmó la donación de "la Villa de Sanlúcar con todos sus pobladores, términos y pertenencias, y los pechos y derechos que allí tenía y deber había", como reza el privilegio de donación del Señorío de Sanlúcar firmado en Toro el 13 de octubre de 1297. Además de la villa de Sanlúcar, el señorío homónimo incluía Trebujena, Chipiona y Rota.

Guzmán el Bueno repobló la villa, ayudando a los repobladores con ventajas fiscales. Construyó un castillo, conocido con el tiempo como el "Alcázar Viejo", en contraposición con la "Fortaleza Nueva" o Castillo de Santiago y las Murallas de Sanlúcar de Barrameda, fuera de las cuales crecieron varios arrabales. Hoy en día se conservan algunos restos de estas murallas en el Albaicín. A la muerte de Guzmán el Bueno, Sanlúcar se había convertido en un señorío rico, sobre todo por las posibilidades del Puerto de Barrameda, más tarde llamado Puerto de Bonanza. Al casar Isabel Pérez de Guzmán (una de las hijas de Guzmán el Bueno) con Fernán Ponce de Léon, ésta llevó en dote matrimonial Rota y Chipiona, independizándose ambas villas del Señorío de Sanlucar e incorporándose a las posesiones de la familia Ponce de León, germen de la Casa de Arcos. En 1310 se produjo la visita del Duque de Bretaña a Sanlúcar, que estaba en España con motivo de su boda con la Infanta Isabel, hermana de Fernando IV. Esta visita abrió una ruta comercial entre Sanlúcar y Bretaña que fue adquiriendo importancia durante los siglos siglo XIV y XV. Según la tradición, aunque no hay constancia documental, en torno a 1360 se levantó la Iglesia de Nuestra Señora de la O.

Edad Moderna

Siglos XV y XVI

En la segunda mitad del siglo XV, todavía en la Baja Edad Media según la historiografía clásica, Sanlúcar ya se encontraba inmersa de lleno en el mercantilismo propio de la Edad Moderna. El Puerto de Barrameda, como la mayoría de los puertos de la Baja Andalucía, mantenía importantes relaciones comerciales con los puertos del norte de Europa, Génova etc., siendo el vino el principal producto exportado y los textiles la principal importación. También fue un puerto activo en la exploración, comercio y saqueo de las costas del Atlántico, en dura competencia con los portugueses.

Entre los años 1477 y 1478 el II Duque de Medina-Sidonia hizo construir el Castillo de Santiago, alojándose en él los Reyes Católicos cuando visitaron la ciudad en 1477,[1] durante la Guerra de Sucesión Castellana. En 1478 el Duque dio el llamado Privilegio de los Bretones, documento que daba facilidades a estos comerciantes para establecerse en la villa y practicar sus actividades mercantiles. Para la residencia de estos mercaderes se reservó la calle Bretones, junto a la Alcaicería y a Las Covachas o las Tiendas de las Sierpes. Ese mismo año los Reyes congregaron en Sanlúcar una gran flota para ir a las posesiones ultramarinas del rey de Portugal pero la armada fue derrotada y capturada por los portugueses.

En 1497 partió de Sanlúcar la flota que se apoderó de un territorio despoblado del norte de África donde hoy se levanta la ciudad de Melilla, que pasó así a formar parte de los dominios de la Casa de Medina-Sidonia y de la corona de Castilla.[2] En 1494, Trebujena se constituyó en municipio independiente de Sanlúcar de Barrameda, mediante carta-puebla otorgada por el III Duque de Medina-Sidonia el 21 de abril.

Tras el Descubrimiento de América en 1492 los Reyes establecieron en Sevilla el monopolio del comercio con las "islas de Indias", Tierra Firme, Canarias y Berbería, creando la Casa de Contratación en 1503. Ello implicaba el cierre al tráfico ultramarino de los puertos de la costa andaluza, que así comenzaron un rápido declive económico.

En Sanlúcar se instaló también una sucursal de la Casa de Contratación sevillana, que así evitaba a los grandes barcos la penosa navegación por el Guadalquivir para llegar a Sevilla.[3] Las colonias de mercaderes bretones, flamencos, ingleses e italianos continuaron asentadas en la villa. La colonia de mercaderes ingleses tuvo un papel destacado, construyendo a partir de 1517 la Iglesia Católica Inglesa de San Jorge.

Los Pérez de Guzmán, a cuyo cargo estaba la Capitanía General de la Mar Océana y Costas de Andalucía, habían ido acumulando los importantes títulos nobiliarios de Señor de Sanlúcar (1298), Conde de Niebla (1369) y Duque de Medina-Sidonia (1445). Estos Grandes de España, acabaron fijando su residencia estable en Sanlúcar, en el Palacio de los Duques de Medina-Sidonia, que hoy es la sede del importantísimo Archivo de la Casa de Medina-Sidonia y de la Fundación Casa de Medina-Sidonia. Con ello, Sanlúcar pasó a ser la capital de los estados de dicha casa nobiliaria, convirtiéndose en un importante centro político y económico. En 1509 la villa rentaba a los duques unos tres millones y medio de maravedíes anuales (más de la mitad provenientes de la Aduana del puerto). Esta elevada cifra representaba alrededor de un tercio de las rentas de los duques y era la más alta de entre todos sus dominios.

Sanlúcar siguió siendo un puerto de renombre durante todo el Siglo de Oro. De su puerto zarparon expediciones marítimas de gran importancia, entre las que destaca el III Viaje de Cristóbal Colón (1498). Asimismo fue el punto de partida y llegada de la I Circunnavegación marítima de la Tierra, expedición comenzada por Fernando de Magallanes el 20 de septiembre de 1519 y finalizada por Juan Sebastián Elcano en 1522.

Al ser uno de los lugares naturales de espera de los misioneros que iban al Nuevo Mundo, y gracias al patronato de la Casa de Medina-Sidonia, muchas órdenes religiosas se establecieron en Sanlúcar, llegando a ser una auténtica ciudad sacralizada, la Ciudad-convento de Sanlúcar de Barrameda, a la manera de la burgalesa villa ducal de Lerma. Muestra de ello son los numerosos conventos y ermitas que existieron. La presencia de tantos conventos, iglesias y ermitas, junto a la bullente actividad comercial y al ingente tráfico de personas y mercancías provenientes de numerosos países, debió crear en la ciudad un pintoresco efecto de contraste, muy similar al que producía Sevilla. En el Convento de las Carmelitas Descalzas se conserva el Manuscrito de Sanlúcar o Códice de Barrameda de San Juan de la Cruz.

En contraste, Sanlúcar también tenía una gran actividad de prostitución. La gran cantidad de población flotante generaba problemas de orden público que hacían que el cargo de alguacil tuviese que ser remunerado con una renta muy alta.

Sanlúcar dejó en 1579 de ser una mera villa al recibir el título de ciudad. En 1576 se estableció en la población la segunda imprenta de la provincia de Cádiz, siendo la primera obra impresa en dicho establecimiento el compendio de medicina latino Opera Medicinalia, escrita por Petro de Peramato.

Siglos XVII y XVIII

En 1624, se produjo la real visita Felipe IV a Sanlúcar, tras el convite dado en el Coto de Doñana, organizado por el VIII Duque de Medina-Sidonia. En 1645, tras la presunta Conspiración independentista en Andalucía (1641), Sanlúcar fue incorporada a la Corona real. Los Duques de Medina-Sidonia dejaron de ser los señores de Sanlúcar y marcharon a vivir a la Corte, por imposición de Felipe IV, con lo que quedó muy mermado su patronato sobre la ciudad.

En 1711, con el traslado de la Casa de la Contratación desde Sevilla a Cádiz, el puerto de Sanlúcar perdió gran parte de su valor estratégico, sin embargo siguieron construyendose magníficos ejemplos de Casa de Cargadores a Indias como la Casa de Arizón, y se levantó un nuevo edificio para sede del Cabildo en la Plaza de la Rivera, que sustituyó a la sede antigua de la Plaza de Arriba, llamándose ésta desde entonces el Cabildillo. Del siglo XVIII son también los edificios de la Cárcel, del Pósito y de la plaza o Mercado de Abastos. En 1755 la población fue afectada por el Terremoto de Lisboa y por la ola sísmica subsiguiente.

La estancia de Francisco de Goya en la casa de la XIII Duquesa de Alba, duquesa consorte de Medina-Sidonia, el verano de 1796, dio entre otros frutos pictóricos el Álbum A o cuaderno pequeño de Sanlúcar y parte del Álbum B o de Sanlúcar-Madrid. En 1780 se fundó la Sociedad Económica de Amigos del País de Sanlúcar de Barrameda. Gracias a Manuel de Godoy, se creó el Jardín Botánico de la Paz, el Pinar de la Algaida y el Consulado Marítimo y la Provincia de Sanlúcar de Barrameda, que duró desde 1804 hasta 1808. También a principios del siglo XIX se construyeron el Cementerio de San Antonio Abad y el Matadero Municipal.


Edad Contemporánea

Sanlúcar contó desde los años veinte del siglo XIX con varios barcos de vapor que cubrían la línea Sevilla-Sanlúcar-Cádiz, lo que permitía un rápido traslado a la capital gaditana y a la metrópoli andaluza. Una de estas líneas se conocía como Sevilla-Sanlúcar-Mar.

Con el Decreto de división en provincias de 1833, la ciudad quedó incluida definitivamente en la provincia de Cádiz, pues hasta entonces, desde la Reconquista y durante todo el Antiguo Régimen, Sanlúcar había formado parte del Reino de Sevilla y la Vicaría de Sanlúcar de Barrameda, pertenecía a la jurisdicción del Arzobispado de Sevilla. La crianza del vino Manzanilla, que había comenzado a finales del siglo XVIII, fue perfecionándose gracias a la llegada de "montañeses", en cuyos ultramarinos ejercían una actividades comerciales y financieras, pues eran medio almacenistas, medio prestamistas. Estas familias provenientes del norte de España y enriquecidas gracias a su trabajo empezaron a hacerse con propiedades y capitales, lo que les permitió emparentar con familias de antiguo prestigio pero en claro declive ecomómico por entonces. En 1845 se creó la Sociedad de Carreras de Caballos de Sanlúcar de Barrameda, como órgano regulador de dichas carreras de equinos, evento que se repite desde entonces cada verano en la playa sanluqueña. Tras su primera visita en 1848, los Duques de Montpensier e Infantes de España, Antonio de Orleans y María Luisa Fernanda de Borbón, que vivían en el sevillano Palacio de San Telmo, construyeron en Sanlúcar su residencia veraniega: el Palacio de Orleans-Borbón. Con los duques, acudió su pequeña corte de nobles, políticos y artistas, que le dieron de nuevo a Sanlúcar un carácter cosmopolita y la conviertieron en el centro de veraneo de la burguesía sevillana. La ciudad recibió en esta época varias vistas reales. En 1853, la visitó María Amalia de Borbón-Dos Sicilias (madre del duque), en 1856 Fernando II (rey viudo de Portugal), en 1862 Isabel II (hermana de la duquesa) y en 1882 Alfonso XII y María Cristina de Habsburgo-Lorena. Tras la Revolución de 1868, iniciada en Cádiz y extendida el resto del país, Sanlúcar se proclamó cantón independiente en 1873, como otras muchas ciudades andaluzas y españolas. El periodo de la Restauración está dominado por los problemas del subdesarrollo del campo andaluz y la pérdida definitiva de las colonias de ultramar tras el Desastre del 98. A esta precariedad económica se le sumaba el problema del caciquismo, que hizo nacer en la zona un fuerte anarquismo, cuyo ejemplo más clásico a la par que discutido es la Mano Negra. En una situación muy similar a la anterior se desarrolló la Dictadura de Primo de Rivera.

Desde finales del siglo XIX hasta principios del XX se contruyeron varias líneas ferroviarias que unían Sanlúcar con lugares y ciudades en sus cercanías. Estas líneas históricas eran:

En la actualidad, a pesar de la gran población que tiene el municipio, no queda en él ninguna de esas históricas vías de ferrocarril.

En la década de los años 10, 20 y 30 del siglo XX, Sanlúcar se consolida como el más importante destino de veraneo del sur de España, esplendor turístico que contrasta con una situación social poco halagüeña. Se construye la Plaza de toros de El Pino y los "hoteles de la playa", lujosas residencias de verano construidas en múltiples estilos historicistas y regionalistas; caso del Hotel de los Marqueses de Villamarta, obra de Aníbal González. Asimismo, a principios del siglo XX se intaló el Tranvía de la Playa, que recorría, para alivio de los acalorados bañistas, el Paseo de La Calzada desde la antigua Plaza de la Aduana a la Playa y viceversa; un auténtico símbolo de "la modernidad". Es la época en la que Joaquín Turina padre pintó su cuadro de la playa de Sanlúcar y Joaquín Turina hijo compuso varias obras dedicadas a Sanlúcar la "ciudad de plata" en su inspiración musical y a la Manzanilla, su caldo predilecto.


Sanlúcar de Barrameda durante la Segunda República participó de los acontecimientos ocurridos en toda España en las elecciones generales de 1931 y 1933, con la vitoria de los republicanos primero y de los lerrouxistas después.

En 1933 se creó el Consejo Regulador de las Demonimaciones de Origen Jerez-Xérès-Sherry y Manzanilla-Sanlúcar de Barrameda. Durante la Guerra Civil, Sanlúcar quedó al poco tiempo del alzamiento militar bajo el control del Bando Nacional, a cuyo mando estaba Gonzalo Queipo de Llano, nombrado Jefe del Ejército de Operaciones del Sur por Franco. En los primeros momentos del conflicto se fusilaron a los ciudadanos del bando republicano considerados más suversivos por los sublevados y sofocados los focos de resistencia. Sin embargo, el resto del conflicto se desarrolló con cierta tranquilidad en la ciudad.

Durante el Franquismo, la sociedad sanluqueña, compuesta principalmente por un pequeño grupo de terratenientes y bodegueros y una gran cantidad de jornaleros, campesinos, pescadores y pequeños comerciantes, apenas había sufrido cambios en su estructura desde finales del siglo XIX. Existía por entonces cierta actividad fabril, ejemplo de lo cual fueron la fábrica de jabón, de alpargatas, gaseosa y sifón, pintura, gas y varias fábricas de alcohol. Además, la ciudad siguió siendo destino turístico de muchos sevillanos de todas las clases sociales, un turismo cada vez menos elitista.

La vida social se concentraba en los casinos de la ciudad: el Círculo Mercantil y el Círculo de Artesanos, reservado para la clase pudiente el uno y para el resto de sanluqueños el otro. El Ateneo Sanluqueño también era un importante centro de reunión y tertulia. La actividad cultural de la ciudad se limitaba a acontecimientos tradicionales y a otros actos que se ajustaban a la ortodoxia propia de la dictadura. Los principales actos religiosos eran la procesión de Nuestra Señora de la Caridad Coronada, patrona de la ciudad, las procesiones de Semana Santa, la Velá de San Antonio, la Velá de la Divina Pastora (antecedente de la actual Feria de la Manzanilla) y la romería de El Rocío, muy minoritaria por entonces. En estos actos religiosos y en actos festivos de beneficencia se dejaban ver el Infante Alfonso y la Infanta Beatriz, cuya residencia en la ciudad continuaba con la tradición de los padres y abuelos del Infante, Duques de Galliera y Duques de Monstpensier respectivamente. En el ámbito artístico, la actividad musical fue la más destacada con frecuentes conciertos de la Banda Municipal de Música, del Orfeón Santa Cecilia y la Orquesta Sanluqueña y espectáculos de zarzuela representados en el Teatro Principal, que fueron decayendo progresivamente por la proliferación de numerosos cines de barrios, hoy en día desaparecidos.

En 1973 fue reconocido mediante decreto-ley el Conjunto histórico-artístico de Sanlúcar de Barrameda. Por estos años Luisa Isabel Álvarez de Toledo y Maura, XXI Duquesa de Medina-Sidonia, conocida en Sanlúcar como la Duquesita, tras asumir la jefatura de la casa nobiliaria, emprendió la restauración de su palacio de Sanlúcar, reuniendo en el solar primigenio de la casa ducal un ingente patrimonio artístico y documental cuya conservación y difusión es la base de la actual Fundación Casa de Medina-Sidonia. La novela Copa de sombra, escrita por José Luis Acquaroni en 1977, tiene como telón de fondo interesantes aspectos de la Guerra Civil, la Posguerra, el Franquismo y la Transición en Sanlúcar.

En las primeras elecciones municipales democráticas tras la Segunda Restauración Borbónica y la subsiguiente restauración de la democracia en España, resultó elegido alcalde José Luis Medina Lapieza, de Izquierda Unida, sucediéndose hasta la actualidad en la alcaldía los siguientes políticos: Manuel Vital Gordillo (PSOE), Agustín Cuevas (PSOE), Juan Rodríguez Romero (PP), Rafael Rubio (PP), Laura Seco (PP) e Irene García (PSOE). Este periodo democrático coincide con la creación del Parque Nacional y el Parque Natural de Doñana, parte del cual pertenece al término de Sanlúcar. La oferta cultural se amplió con la creación del Festival Internacional de Música "A orillas del Guadalquivir". En los años noventa, coincidiendo con el periodo anterior y posterior a la Expo 92, se procedió a la restauración de varios edificios históricos de la ciudad por parte de la Junta de Andalucía.

Sin embargo en todo el periodo democrático se ha producido un fuerte endeudamiento municipal. El Conjunto Histórico-artístico (declarado legalmente desde 1973), más allá de la conservación de sus edificios principales, no ha sido protegido en su totalidad. A pesar de que la Ley de Patrimonio Histórico Español de 1986 establece como competencia municipal la obligatoriedad de redactar un Plan Especial de Protección del Conjunto Histórico-Artístico en su artículo 20.1, ninguno de los gobiernos municipales posteriores a dicha ley ha redactado, a fecha del año 2007, dicho plan, incumpliéndose de forma continuada la ley vigente. La Delegación General de Bienes Culturales de la Junta de Andalucía, en el marco de la Ley de Patrimonio Histórico Andaluz de 1991, tampoco ha tomado cartas en el asunto.Esta situación, unida al fenómeno de la especulación urbanística presente en gran parte de España en estos años, ha mermado sustancialmente el patrimonio arquitectónico, urbanístico y etnográfico sanluqueño, además de propiciar un modelo de ordenación del territorio que no sigue los criterios de sostenibilidad. Las intervenciones del ayuntamiento en materia de urbanismo han sido por lo general legales o legalizadas por la propia administración local, puesto que ella misma tiene competencia para hacerlo a través de modificaciones en el Plan General de Ordenación Urbana. Sin embargo, ha habido casos de ilegalidad manifiesta y demostrada en los tribunales como el llamado Caso Sanlúcar, ejemplo de corrupción política en España, que tuvo gran cobertura por parte de los medios de comunicación españoles.

Lugareños ilustres

Vinculados a Sanlúcar

Cultura

Puntos de interés

Bajo de Guía

Gastronomía

Ver artículo sobre la gastronomía de Sanlúcar de Barrameda

Los productos de su renombrada huerta, el pescaito frito y los guisos marineros son la parte más apreciada de su gastronomía tradicional, que puede degustarse en los restaurantes del antiguo barrio marinero de Bajo de Guía. En el campo de la repostería destacan las alpisteras de Sanlúcar, cuya receta fue recogida en el siglo XIX por el viajero Richard Ford.

Educación

Durante el Antiguo Régimen la educación en Sanlúcar estuvo en manos de particulares e instituciones. Hay noticias de preceptores de Gramática desde 1556 hasta 1625, así como de tres colegios. Los preceptores de gramática eran costeados por el Duque de Medina-Sidonia y la Ciudad, así como el Colegio de San Ildefonso (fundado en 1585) y el Colegio del Convento de Santo Domingo (fundado en 1633), que se dedicaban a la enseñanza de las primeras letras, del acompañamiento del Santísimo Sacramento y de la latinidad. Ambos colegios entraron en crisis con la incorporación de Sanlúcar a la Corona y desaparecieron a mediados del siglo XVIII. Además, en el Colegio de Santo Domingo se impartía Teología, Arte y Filosofía Moral, mientras que en el Colegio de la Compañia de Jesús (fundado en 1627 y cerrado tras la expulsión de los jesuitas en 1767), había Cátedra de Moral, Retórica y Poética.

Tras la fundación de la Sociedad Económica Amigos del País de Sanlúcar de Barrameda en 1781, el Cabildo dejó de ocuparse de la enseñanza pasando el testigo a ésta. La Sociedad se erigió en el órgano que evaluaba la idoneidad de los aspirantes a docentes en el municipio. Además, uniendo los conceptos ilustrados de Educación y Beneficencia, creó la Escuela Patriótica de Hilados y la Casa de niñas huérfanas y desamparadas.

En el siglo XIX, se creó un Seminario Conciliar, bajo el patronazgo de Francisco de Paula Rodríguez, que permaneció hasta los años sesenta del siglo XX. En 1868 fundaron casa en Sanlúcar los Padres Escolápios y en 1905 los hermanos de La Salle.

En Diciembre de 1948 la Mutualidad de Accidentes de Mar y de Trabajo, del Instituto Social de la Marina, inauguró en la finca "El Picacho" el Colegio Internado "Nuestra Señora del Pilar" para acoger a los huérfanos de pescadores fallecidos en la mar, que estuvo regido por religiosas del Pio Instituto Calasancio de Hijas de la Divina Pastora, que tenían colindante otro colegio. A finales de los 60, en el colegio se podía estudiar Bachillerato y, a partir de los 70, Formación Profesional de Primero y segundo Grados, además de la enseñanza primaria o E.G.B. En 2005 el Colegio El Picacho fue traspasado por el Ministerio de Trabajo a la Junta de Andalucía, la cual mantiene hasta el dia de hoy los estudios de la enseñanza obligatoria y una Escuela de Hostelería.

Después de la Transición, Sanlúcar ha sido sede de cursos de verano de las universidades Menéndez Pelayo, Nacional de Educación a Distancia (UNED) y Cádiz. En la actualidad la ciudad cuenta con centros de Educación Infantil, Primaria, Secundaria y de Formación Profesional.

Literatura

Por ser un lugar de mucho tráfico de personas y mercancías, la playa de Sanlúcar es nombrada por Cervantes en el capítulo II y III de la primera parte de El Quijote (1605), como un lugar de pícaros y ladrones: Pensó el huésped que el haberle llamado castellano había sido por haberle parecido de los sanos de Castilla, aunque él era andaluz, y de los de la playa de Sanlúcar, no menos ladrón que Caco, ni menos maleante que estudiantado paje... Asimismo, en Sanlúcar transcurren episodios del Quijote apócrifo de un anónimo francés, la Continuación nueva y verdadera de la historia y las aventuras del incomparable don Quijote de la Mancha, publicado entre de 1722 y 1726.

La novela de José Luis Acquaroni Copa de sombra, que fue Premio Nacional de Literatura en 1977, se desarrolla en "Puerto de Santa María de Humeros", topónimo imaginario tras el que se esconde la ciudad de Sanlúcar de Barrameda. En 1979, Antonio Gala, como mantenedor del Certamen literario de la XXV Fiesta de Exaltación del Río Guadalquivir, pronunció un bello discurso cargado del andalucismo propio de aquellos años. El periodista y escritor sanluqueño Eduardo Mendicutti, hace alusión en su obra narrativa de forma más o menos velada a parte del imaginario sanluqueño, que incluye lugares, personajes, expresiones, costumbres, gastromonía, etc. Ejemplos de ello son sus novelas El palomo cojo y El beso del cosaco.

Música

En la Edad Moderna, Sanlúcar contó con dos importantes capillas musicales, la de la Parroquia de Ntra. Sra. de la O y la del Santuario de Ntra. Sra. de la Caridad. De esta misma época data una rica colección de órganos repartidos por los templos de la ciudad. Ya en la Edad Contemporánea, se fundó en 1852 la Banda Municipal de Música (hoy Banda de Música Julián Cerdán), una de las más antiguas de España. Tuvo carácter municipal hasta 1975, año en que se disolvió, hasta que en 1980 volvió a organizarse como entidad privada bajo el nombre del músico que dirigió la antigua banda municipal desde 1918 a 1952, Julián Cerdán.

Si Sevilla fue la "ciudad de oro" en la inspiración de Joaquín Turina, Sanlúcar de Barrameda fue la “ciudad de plata”. Pasó largas temporadas veraniegas en la ciudad y varias de sus composiciones tienen asunto sanluqueño o están dedicadas a la Manzanilla. Estas composiciones son la Sonata pintoresca para piano Sanlúcar de Barrameda, El poema de una sanluqueña, Rincones de Sanlúcar, Los bebedores de manzanilla, Plegaria a Nuestro Padre de la Vera-Cruz y La hora de la manzanilla.

En 1945 Luis Romero Muñoz y Manuel de Diego Lora fundaron la Orquesta Sanluqueña (extinguida) y el Orfeón Santa Cecilia. Este Orfeón fue el encargado de estrenar algunas de las obras religiosas corales de Germán Álvarez Beigbeder. Cuenta Sanlúcar con un Pasodoble llamado Himno a la Manzanilla, con letra de Juan Manuel Barba Mora y música de Fernando Espinar Rodríguez, que es el himno oficial de la ciudad por acuerdo del ayuntamiento.

Letra del Himno

(Estribillo)

Manzanilla, manzanilla, Eres rayito de sol;

a tu vera no hay pesares, reina del vino español.

Por donde quiera que voy tu glorioso nombre brilla;

Sanlúcar, tierra de ensueño, es mi amor tu Manzanilla.


Por tu vino y por tus flores, tus mujeres y tu mar,

Sanlúcar de mis amores, nada te puede igualar.

Cuando estoy en tierra extraña recuerdo tu maravilla,

y por ser honra de españa siempre bebo Manzanilla.


Estribillo


Mi copa sabe reir y tiene fragancia y luz;

yo no comprendo el vivir sin este vino andaluz.

La guitarra y la mantilla y el embrujo de un querer

envuelve la Manzanilla en un beso de mujer.


Estribillo


Asimismo tiene gran popularidad entre los sanluqueños más conocedores de su tradición, el Himno a Ntra. Sra. de la Caridad, del jerezano Germán Álvarez Beigbeder, solemne composición de gran calidad artística. Algunos compositores de Copla mencionan Sanlúcar en sus obras, caso de Pares y nones, compuesta por Quintero, León y Quiroga e interpretada por Juanita Reina en la película La Lola se va los Puertos. Asimismo Cariá la sanluqueña, compuesta por Ochaíta, Valerio y Solano e interpretada por Gracia Montes, es una copla que narra el trágico destino de Cariá, una mujer que lleva el nombre femenino sanluqueño por excelencia, por ser el de la patrona de la ciudad.

En 1985 Manuel Castillo compuso el Nocturno en Sanlúcar, para ser estrenado con motivo del homenaje que el Festival Internacional de Música de Sanlúcar de Barrameda, certamen dirigido por el músico sanluqueño Juan Rodríguez Romero, daría al ilustre pianista sanluqueño Antonio Lucas Moreno. También estimulado por su presencia en dicho festival, el violinista Stanley Weiner compuso sus seis Conciertos de Sanlúcar, en claro paralelismo con los seis Conciertos de Brandenburgo de Juan Sebastián Bach. Además, Sanlúcar cuenta con la labor desempeñada por el Conservatorio Elemental de Música Joaquín Turina, con las Juventudes Musicales de Sanlúcar de Barrameda y con el Aula Municipal de Música del Ayuntamiento.



Flamenco

En la "geografía del cante", expresión de Ángel Caffarena, Sanlúcar de Barrameda está en el área flamenca de Cádiz y los Puertos y Jerez. Los palos flamencos de Sanlúcar son el mirabrás, las rosas, los caracoles y las romeras, todos ellos englobados en el grupo de las cantiñas, que son los cantes de Cádiz por excelencia. Nombres fundamentales del género flamenco en Sanlúcar son, entre otros muchos, María La Mica, Esteban de Sanlúcar, Antonio de Sanlúcar, Ramón Medrano Serrano, Isidro Muñoz, La Sallago, María Vargas, Manolo Sanlúcar y Laura Vital. La mayor parte de la actividad flamenca en Sanlúcar la genera la Peña Cultural Flamenca Puerto Lucero, que organiza cada verano el concurso "Noches de Bajo de Guía".

Cine

Durante el Franquismo, se rodaron en Sanlúcar varias películas de tema costumbrista andaluz como La Lola se va a los Puertos, basada en la obra homónima de Manuel y Antonio Machado, dirigida por Juan de Orduña en 1947 y protagonizada por Juanita Reina y El Pescador de coplas, dirigida por Antonio del Amo en 1954 y con el papel protagonista de Antonio Molina. En ellas se recogen las posibilidades cinematográficas del estuario del Guadalquivir, siendo algunas de sus imágenes verdaderos documentos etnográficos. Más recientemente la película El palomo cojo (1995), adaptación de la novela homónima del sanlúqueño Eduardo Mendicutti, dirigida por Jaime de Armiñan, fue rodada casi integramente en la ciudad. Asimismo Sanlúcar de Barramenda es la protagonista de dos vídeos de la serie Andalucía es de cine, realizada por la [[Junta de Andalucía]] como escaparate del potencial turístico y cinematográfico andaluz.

Tauromaquia

Sanlúcar cuenta con una antigua afición popular por las corridas de toros y ha dado al mundo de la tauromaquia varios toreros, caso de Manuel Hermosilla y Llanera, José Martínez Ahumada "Limeño", Paco Ojeda, Marismeño, José Luis Parada y El Mangui. La Plaza de Toros de El Pino es el coso taurino de la ciudad, aunque con anterioridad los toros se corrían en otros lugares abiertos de la ciudad habilitados a tal efecto, como la Plaza de Arriba y el Pradillo de San Juan.

Asociaciones deportivas

Fiestas

Ver artículo sobre la fiestas de Sanlúcar de Barrameda

RECETA DELICIOSA

Tarta de galleta de chocolate.

INGREDIENTES: Para la base de galletas: 2 paquetes de galletas cuadradas (200 gr) hemos usado galletas rectangulares (Ejemplo: galletas maría), cada paquete trae una cantidad de 33 galletas, con lo cual necesitaremos unas 66 galletas para la elaboración de nuestra tarta.

 250 ml de leche (un vaso)  1 tableta de chocolate postres Nesstlé (también podemos utilizar una tableta de postres de marca blanca)  1 sobre de natillas Potax (Para elaborar estas natillas emplearemos 300 ml de leche lo que equivale a vaso y medio aproximadamente, para asegurarnos que las natillas espesan de manera exitosa y que no nos sobra nada)  2 huevos  2 cucharadas de azúcar molida.  2 cucharadas soperas de mantequilla  Un vasito de coñac.

PREPARACIÓN: • Comenzaremos fundiendo la tableta de chocolate: Una vez troceado el chocolate lo fundiremos al baño María a fuego lento, remover con las varillas hasta que este completamente fundido. • Haremos las natillas, te explicamos como hacer unas natillas en esta receta: Receta de natillas caseras • Añadimos a las natillas el chocolate fundido que teníamos apartado junto a la mantequilla, hasta que este completamente mezclado. • Separaremos las claras de las yemas, las yemas las incorporaremos a la masa del chocolate con las natillas, removiendo bien la mezcla. • Con las claras, batiremos bien hasta llegar al punto de nieve y lo añadimos a la mezcla, remover muy bien hasta crear una crema homogénea. Esta crema la reservamos para ponerla entre capa y capa de galletas. • Bañado de galletas para una tarta más jugosa: • En un recipiente hondo (10cm) puede ser un bol, ponemos los 250 ml de leche, el licor de mora (en este caso) y las dos cucharadas de azúcar. En esta mezcla mojaremos ligeramente las galletas una a una e iremos colocando las galletas empapadas en el molde creando una capa. Hay que tener cuidado de que no se empapen demasiado las galletas por que pueden deshacerse. • Una vez que tenemos una capa de galletas como base, bañaremos esta capa con la crema de chocolate y natillas hasta cubrirla completamente. Colocaremos una segunda capa de galletas sobre la crema de chocolate y natillas y repetiremos todo el proceso hasta hacer la tarta del tamaño que deseemos.



Referencia

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Bibliografía

  • ÁLVAREZ CURIEL, Francisco José y MORETA LARA, Miguel Ángel. Los andaluces en el refranero. Ed. Arguval, Málaga. ISBN: 84-86167-91-4.
  • DAZA PALACIOS, Salvador. Historia de la Banda Municipal de Música (1852-1967). Cultura, sociedad y política en Sanlúcar de Barrameda. Pequeñas Ideas Editoriales, Sanlúcar de Barrameda. 2001. ISBN: 84-93183830.
  • GARCÍA RODRÍGUEZ, José Carlos. La cocina sanluqueña y sus mejores recetas. Producciones Pequeñas Ideas, Sanlúcar de Barrameda. 2000. ISBN: 84-607-0843-8.
  • MÁRQUEZ HIDALGO, Francisco. “La educación en la Sanlúcar ilustrada.” La Hoguera de creación y pensamiento nº 2, mayo - junio de 1996. Publicación autónoma de Sanlúcar de Barrameda. ISSN: 1136-212X. Págs. 42-47.
  • MORENO OLLERO, Antonio. Sanlúcar de Barrameda a fines de la Edad Media. GONZÁLEZ JIMÉNEZ, Manuel (director). Tesis (Memoria de Licenciatura), Universidad de Sevilla. 1982. Diputación Provincial de Cádiz. 1983. ISBN: 84-500-9233-7.

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